El Poker online

El fascinante juego del poker alcanza el liderazgo mundial en dos aspectos: 1º por el ámbito geográfico, al extenderse prácticamente por todos los rincones del planeta, y 2º por su popularidad, abarcando todos los estamentos sociales y profesionales.
Los orígenes de este atractivo juego del poker no están claros, aunque todo apunta al eje franco-británico de la vieja Europa del siglo XVI. Parece que el nombre francés “poque” tiene un origen alemán, y el nombre moderno “poker” ya desciende a su vez del término francés. En los juegos brag, pochen y poque, las apuestas se anunciaban en una solo ronda. A continuación los jugadores ponían sus cartas boca arriba para ver quien era el ganador. La prioridad vencedora de las manos era la siguiente: cuatro cartas de igual valor (poker); full (tres cartas iguales (trío), más otras dos iguales (par); trío (tres cartas del mismo valor); doble par; par y carta alta (se valora la carta más alta).
Su verdadero desarrollo y expansión vendrá con la colonización de los Estados Unidos, siendo a través de sus grandes ríos navegables donde llegará hasta los estados del centro y oeste. Precisamente será aquí, en el Oeste Americano, donde este juego de naipes salte a la épica, empujado por su crecimiento económico e inmortalizado posteriormente por la literatura y sobre todo el cine. Aquellas tensas partidas de poker sobre los tapetes verdes que se desarrollaban sobre barcos flotantes, o a los pies de una mina de oro y sobre todo en los salones donde faroleaban hombres de todo tipo, están en la mente de todos.
También los turbulentos años 20 serán una época dorada para este juego de 52 naipes. Aquella década entre guerras va asociada al fallido intento de prohibir el alcohol y el juego, y éste intento será curiosamente el que desencadene el gangsterismo y un clima de verdadera violencia. Los estados protagonistas bascularán hacia el este, siendo su epicentro en dos grandes ciudades: Nueva York y Chicago. También aquí el cine en blanco y negro nos ha dejado verdaderas obras de arte, reflejando con maestría el clima social y político de la época.
Y es que algo más hay qué buscar en el juego del poker para explicar su tremendo éxito. Para intuirlo hay que ir a la esencia humana, con un objetivo lúdico en principio, pero a los que hay que sumar otros deseos inherentes, como el hambre de triunfo y de fortuna.